Con el objetivo de evitar estafas a consumidores y terminar con un mercado negro, se presentó en la Cámara de Diputados un proyecto de ley que propone la «liberación y disponibilidad» para la postventa de entradas para espectáculos públicos, es decir, levantar la prohibición de la reventa de tickets y permitir que el valor se defina por la oferta y demanda, mediante canales debidamente autorizados.
Autor de la iniciativa, el legislador del PRO, Gerardo Milman, afirmó que se busca «legalizar en Argentina lo que en otros países es legal» y evitar que «pueda haber sitios web no seguros» para la adquisición de entradas a partidos de fútbol, recitales y otros eventos masivos.
La propuesta legislativa se conoce días después de que el Juzgado de Garantías N.º 4 de Bahía Blanca, a cargo de Marisa Prome, ordenara inhibir los bienes y congelar las cuentas y billeteras digitales de la influencer Francisca «Frany» Pérez y su hermana por presuntas estafas con entradas para el encuentro que disputaron Argentina y Brasil en el Monumental.
El diputado reveló, en diálogo con iProfesional, que su propuesta se inspiró en legislación de Estados Unidos, donde en algunos estados está establecido un precio para la reventa con topes de entre un 20% a 50% del valor original. En su caso, apunta a que sea «la oferta y demanda la que lo resuelva».
«Si vos me querés vender a un millón de dólares una entrada de una banda que recién sale, no va a haber demanda», ejemplificó y señaló que «no hace falta ponerle un tope» de precio.
Milman resaltó la necesidad de que los sitios habilitados para reventa sean efectivamente «lugares seguros». «Yo confío en que los tickets que me vende hoy una empresa determinada son reales; lo mismo tiene que ocurrir con sitios que revenden», expresó en declaraciones a iProfesional.
En otro de los ejemplos, el impulsor del proyecto mencionó que «las plateas del (club) Barcelona están vendidas al 100%», pero la institución cuenta con un sistema en el que «a través del sitio oficial, los titulares de las plateas ponen en reventa sus plateas».
«Yo propongo una liberación total. No se crea ningún organismo nuevo», afirmó el autor del proyecto, que fue respaldado por sus pares del PRO, Sergio Capozzi y Ana Clara Romero, además de la libertaria, Lilia Lemoine.
El rol de la Secretaría de Comercio para habilitar plataformas digitales
De acuerdo al proyecto de ley, se busca habilitar la postventa de entradas para espectáculos públicos, deportivos y culturales en todo el territorio nacional, «garantizando la protección al consumidor y el cumplimiento de los principios de transparencia y acceso justo a los eventos».
La propuesta legislativa plantea que la reventa «solo podrá efectivizarse a través de canales habilitados por los organizadores del evento o entidades públicas que gestionen plataformas oficiales». Asimismo, el precio «no tendrá límites en función del valor nominal de la entrada», y el revendedor deberá estar registrado en el sistema de reventa habilitado, proporcionando los datos de la entrada (número de serie, nombre del comprador original, etc.).
«Las entradas a comercializar bajo este mecanismo deberán ser entregadas en un formato que permita su validación y trazabilidad para evitar el fraude», aclara uno de los artículos.
En cuanto a las plataformas digitales y/o físicas habilitadas para la postventa, estas deberán ser registradas y autorizadas por la Secretaría de Comercio Interior «o la autoridad competente», quienes tendrán la facultad de monitorear y controlar las transacciones.
A su vez, las plataformas tendrán que publicar información clara sobre el precio original y el precio de postventa; proveer un mecanismo de resolución de disputas entre compradores y vendedores; y asegurar la autenticidad de las entradas revendidas y la validez para el acceso al espectáculo.
En los argumentos de la iniciativa, Milman consideró que «al permitir que el precio de reventa se ajuste libremente, se fomenta la creación de nuevas oportunidades para aquellos que, por diversos motivos, no pudieron adquirir una entrada en la venta oficial o para aquellos que, por decisiones personales, desean revender sus entradas».
Otro de los artículos indica que «los organizadores podrán limitar la cantidad de entradas que cada persona pueda adquirir, tanto en la venta inicial como en las plataformas de post venta, con el objetivo de evitar prácticas especulativas».
Entradas falsas: prevén garantía y sanciones para consumidores por estafas
La iniciativa contempla además que los compradores de entradas revendidas tendrán «derecho a la devolución del dinero» en caso de que la entrada resultara inválida o fuera objeto de fraude. «Las plataformas de reventa deberán garantizar un proceso ágil para la devolución de entradas no válidas o mal adquiridas», reza el texto.
También se prevén sanciones tales como multas de hasta el 100% del valor de la postventa, dependiendo de la gravedad de la infracción; y suspensión temporal o definitiva de la habilitación para la postventa de entradas en las plataformas oficiales.
Se propone que la Subsecretaría de Defensas del Consumidor y Lealtad Comercial, dependiente de la Secretaría de Industria y Comercio, sea la autoridad de aplicación y la encargada de monitorear el cumplimiento de la ley.
«En los últimos años, el sector del entretenimiento en nuestro país ha experimentado un auge significativo en la demanda de entradas para espectáculos públicos. Con la proliferación de plataformas digitales y la popularización de la reventa de entradas a través de sitios no oficiales, se ha generado una serie de problemáticas vinculadas a la falsificación y estafas que perjudican a los consumidores», advirtió Milman.
Uno de los artículos de la propuesta indica que, en caso de aprobarse, quedarán «derogadas todas las disposiciones legales o reglamentarias que se opongan» a una ley de este tipo. Actualmente, una de las leyes que castiga la reventa de entradas es la 23.184, de Régimen Penal y Contravencional para la Prevención y Represión de la Violencia en Espectáculos Deportivos.
En la primera versión de la Ley de Bases que el Poder Ejecutivo no pudo aprobar, uno de los artículos preveía modificaciones a esa norma, con el objetivo de liberar la reventa de entradas deportivas «sin límite».
Por el contrario, en el actual proyecto de «ley antibarras» que el Gobierno envió este mes al Congreso está contemplado un castigo para la reventa de entradas o venta de tickets falsos por parte de barrabravas organizados.
«Las plataformas de reventa de entradas, que han ganado terreno en los últimos años, operan en un mercado parcialmente desregulado y concentrado, provocando la cartelización en la oferta postventa de tickets, en muchos casos el incumplimiento de los derechos de los consumidores producto de la falta de seguridad y transparencia en las transacciones. Por ello, es imperativo avanzar hacia un sistema que permita un marco legal que brinde seguridad y previsibilidad tanto a los consumidores como a los vendedores», culminó Milman.